jueves, 21 de marzo de 2019

david mambague


DESPUÉS DE MORIR VOLVÍ A NACER
Yo me llamaba David Alejandro.
Ya estaba viendo la luz al final del túnel a punto de morir, vi esa luz que se iluminaba aun mas y el túnel más lejos se veía, cuando desperté estaba el hospital con mucha claridad, mi camilla era otra y vi a alguien con migo, una persona a mi lado, una mujer de ojos cafés y ella me estaba sonriendo y la atención la tenia en mí,  yo miraba mucho la luz pero me estorbaba, pude ver a esa señora que me sonreía.
 Aquella señora se llamaba Yeny a quien le dijeron  su hijo salió bien me estaba asustando y allí fue donde llore, me asuste mucho por q después de sentir dolor sentía cosquillas en mi ombligo, estaba muriendo y despertando en un sueño inesperado, de ser tan frágil y tan débil ya me daba cuenta que era un bebe me daban ganas de hablar y decir lo que pensaba pero no podía, tenia frio y tenía hambre quería hablar ya yo lo que sentía yo pensaba y pensaba cuando al fin entendí, tenía que esforzarme por hablar y decir lo que deseaba los años pasaban y pasaban crecía y crecía y al fin pude soltar mis primeras palabras mama por fin decía yo ahora pude hablar no tenía ni la menor idea de que era lo que yo iba a decir pero me acordaba de que estaba pensando y pensando.
Cuando tenia dos años yo aceptaba todas las palabras que podía decir, cuando de pronto sentí que avía pasado algo, parecía que tenia una extraña sensación de que mi vida se adelanto una milésimas más de tiempo, parecía como si ya hubiera pasado por lo mismo o era mi mente quien creaba cosas año tras años no podía de sentir las sensaciones de los sucesos que se adelantaban unas milésimas más, crecía y crecía y todo se me Iba olvidando, como tenia una nueva vida como me llamaba David y como ahora me llaman Didier no se como fue que me crearon, si yo nací solo para morir o si dios me daba otra oportunidad de predicar sus historias de magnificas aunque yo crecía y mas todo se me olvidaba aunque lo que me ensañaban todo me lo savia y era yo como un profesor en mi salón.
Cuando ya era grande de 18 años me acordaba en mi cuarto a solas de que me llamaba David y que me llamo Didier me avía muerto y avía muerto a nacer fui a preguntarles a unos investigadores y ellos me dijeron que era un de ja vu savia yo que eso era mentira no savia a quien contar lo que me pasaba así fue entonces cuando me puse de acuerdo en no contar a nadie de lo que me pasaba.    


Fin.